Celebra sus 86 años en Castel Gandolfo, en la intimidad. Hace ocho años, el 16 abril de 2005, el cardenal Joseph Ratinzger cumplió 78 años dos días antes de comenzará el cónclave en el que fue elegido Papa.
Hace unos días, recibimos en el colegio una carta especial, con un emisor poco frecuente. La Santa Sede escribió a los alumnos de 1º de Bachillerato, después de que enviaran unas líneas a Benedicto XVI como agradecimiento en nombre de toda la promoción.

Eran casi las siete de la tarde cuando los mensajes comenzaron a llegar a raudales. Las redes sociales, y los periódicos digitales comenzaron a enseñar el humo blanco que salía de la chimenea de la Capilla Sixtina.
Nadie sabía el nombre, y nadie lo supo hasta que el cardenal protodiácono Jean Louis Touran, lo anunció al mundo: Jorge Mario Bergoglio, con el nombre de Francisco I.
Antes de salir al balcón, pasó por -la sala delle lacrime-, donde se reviste el Papa recién elegido.
Se inclinó profundamente, en un gesto de humildad, para recibir las oraciones que pidió por él, antes de dar la bendición Urbi et Orbi.
Un gesto con el que ya se ha ganado el corazón de todo el mundo.
¡Desde el Colegio Retamar rezamos ya desde ahora por el Santo Padre Francisco I!
Y para ir conociéndole un poco, algunos datos curiosos de su biografía:
«Os suplico que os acordéis de mí en vuestra oración y que sigáis pidiendo por los Señores Cardenales, llamados a la delicada tarea de elegir a un nuevo Sucesor en la Cátedra del apóstol Pedro. Imploremos todos la amorosa protección de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia». (Benedicto XVI, 27/3/2013)
Así lo estamos haciendo en Retamar, y así lo haremos durante el día de hoy en el que acompañaremos al Señor expuesto en la custodia en la Ermita del Colegio para pedirle por esta intención.
Acercándonos a la fecha del Cónclave que elegirá al Papa sustituto Benedicto XVI, queremos mostrar una llamativa infografía interactiva, de gran utilidad para entender el proceso y la forma de elección del nuevo sucesor de San Pedro.
Desde el blog de Capellanía de Retamar queremos compartir la decisión que esta mañana ha tomado el Papa. Una decisión clara e importante para el futuro de la Iglesia:
“Siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice”
El Papa, en su mensaje para la cuaresma de este año de la fe, señala que la fe y la caridad son inseparables. Merece la pena leerlo. Ciertamente la caridad es la mejor apología de la fe católica. La caridad arrastra, mueve, lleva a la fe y a la esperanza. Esta extraordinaria escena de Los Miserables lo expresa de forma muy gráfica.
Para leer el mensaje del Papa, pincha aquí.
Benedicto XVI en su catequesis sobre el Credo en la audiencia general trató sobre la paternidad de Dios. El Papa dijo que cuando los padres tienen muchas dificultades para atender a sus hijos, pueden encontrar en la paternidad de Dios la ayuda necesaria para superar esas dificultades.
“Es preciso convencerse de que Dios está junto a nosotros de continuo. —Vivimos como si el Señor estuviera allá lejos, donde brillan las estrellas, y no consideramos que también está siempre a nuestro lado.
Y está como un Padre amoroso —a cada uno de nosotros nos quiere más que todas las madres del mundo pueden querer a sus hijos—, ayudándonos, inspirándonos, bendiciendo… y perdonando.
¡Cuántas veces hemos hecho desarrugar el ceño de nuestros padres diciéndoles, después de una travesura: ¡ya no lo haré más! —Quizá aquel mismo día volvimos a caer de nuevo… Y nuestro padre, con fingida dureza en la voz, la cara seria, nos reprende…, a la par que se enternece su corazón, conocedor de nuestra flaqueza, pensando: pobre chico, ¡qué esfuerzos hace para portarse bien!
Preciso es que nos empapemos, que nos saturemos de que Padre y muy Padre nuestro es el Señor que está junto a nosotros y en los cielos. (San Josemaría, Camino 267)
El Papa Benedicto XVI explicó en México el secreto de la felicidad. Aquí está recogido, acompañado de una serie de imágenes que muestran la sonrisa del Santo Padre. Una persona de 85 años de edad, que transmite una felicidad inmensa y necesita que recemos por sus intenciones, en las que estamos todos nosotros.